4 de abril de 2025 - 2:59 PM
En un rescate que concluyó con un final feliz, agentes de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA) del Negociado de la Policía acudieron a las aguas del balnerario Tres Hermanos, en Añasco, para liberar a un enorme tinglar que quedó enredado en unas boyas.
El sargento Dennis Gómez Ortiz, de la unidad de Vigilancia Marítima, relató a El Nuevo Día que en horas de la mañana se dirigió al área junto a otros agentes tras ser alertados sobre la situación en la que se encontraba el tinglar.
“Las costas de Añasco normalmente son recorridas por el personal voluntario de la Red de Varamientos y además de la entidad privada que protege las tortugas marinas. Esta es una zona bien alta de incidencia de anidaje. Hoy estaba una bióloga por ahí por el área y, en adición a eso, habían dos civiles que alertaron que estaban viendo al tinglar enredado en las boyas”, narró vía telefónica.
Tras arribar al área, el sargento y los agentes Alexis Irizarry Valentín y Dani Soliveras comenzaron la operación de rescate que les tomó aproximadamente media hora.
“Utilizamos técnicas que normalmente agotamos primero antes de tener que hacer una inmersión, pues en ocasiones tenemos que sumegirnos para sacarlos”, señaló Gómez Ortiz.
Sin embargo, en esta ocasión, los agentes utilzaron un gancho para sujetar el cabo de la soga y, poco a poco, ir cortándolo.
“Siempre pendientes pues, el tinglar tiende a tirar la aleta como para tratar de agarrarse. Tenemos que procurar no lastimarlo más de lo que ya se ha lastimado”, indicó.
Otro factor al que los oficiales tuvieron que estar atentos, en medio del rescate, fue el viento.
“Los motores pueden hacerle mucho daño al tinglar y hay que estar pendiente de los movimientos del viento. Hoy, el viento ha estado bien fuerte y eso dificulta bastante la la misión de rescate del animalito”, expresó.
A preguntas de este medio sobre el gran tamaño del animal, según mostrado en el video del rescate, Gómez Ortiz señaló que “estaba como en las 800 libras y cuidao’. Estaba bien grande”.
Luego de cortar la soga, la tortuga marina se sumergió y continuó adentrándose en las aguas.
El sargento compartió que, durante las temporadas de anidaje de estas especies, que se extiende desde marzo hasta julio, se topan con muchos casos como este.
“Los vemos atrapados en las boyas o en las nasas de pescadores”, precisó.
Según el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), es la tortuga marina más grande del mundo.
A nivel federal, el tinglar ha estado categorizado como una especie protegida y en peligro de extinción desde 1970, ante amenazas que incluyen la captura incidental en artes de pesca, la captura directa, la degradación y perdida de hábitat, la contaminación del océano, colisiones con embarcaciones y el cambio climático.
Ante este panorama, el sargento Gómez Ortiz resaltó la importancia de que los navegantes estén atentos a las aguas.
“En horas de la mañana sobretodo y en horas de la noche, manténganse siempre pendientes a las orillas del agua, que es donde ellos emergen para salir hacia la arena”, informó.
“Tampoco deben alumbrarlos con luces brillantes porque se desorientan. Es muy importante y exhortamos a los pescadores a mantengan siempre una buena supervisión de su nasas cuando las tiran en el agua para que, si se topan con una situación como esta, nos notifiquen para que nosotros con mucho gusto les brindemos ayuda para liberar a la especie”, resaltó.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.
Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: