3 de abril de 2025 - 5:00 PM
“Si usted el carro que tiene viene importado de un país que es sujeto a esos aranceles y es más caro, pues cómprese uno americano, que le sale más barato”.
Esa fue la respuesta de la gobernadora Jenniffer González al ser cuestionada este jueves sobre los aranceles de 25% impuestos a los vehículos importados en Estados Unidos.
“Estos aranceles son a otros países, lo que significa que la gente tiene la opción de comprar carros americanos”, dijo en una conferencia de prensa.
En Puerto Rico, los consumidores prefieren las marcas automotrices asiáticas, según datos del Grupo Unido de Importadores de Autos (GUIA).
Por ejemplo, en 2024, el 48.1% de los clientes compró productos de fabricantes japoneses, mientras que el 35.1% prefirió marcas coreanas.
Los fabricantes estadounidenses, encabezados por Ford, quedaron en el tercer puesto, con el 17.7% de participación de mercado.
Frente a este escenario, la mayoría de los clientes de la isla sentirán el impacto de los aranceles que entraron en vigor este jueves, según expertos consultados previamente por este diario.
Análisis publicados en medios especializados en Estados Unidos plantean que el costo de los vehículos aumentará entre $4,000 y $15,000 por las nuevas políticas fiscales del gobierno estadounidense.
En la isla, el impacto podría ser mayor debido a los arbitrios locales que se aplican a vehículos de motor a tenor con el Código de Rentas Internas vigente.
“Evidentemente, los carros que vienen de otros países que hayan sido directamente relacionados con esto van a tener un impacto”, reconoció la propia gobernadora.
Sin embargo, diversos análisis apuntan a que los autos estadounidenses también subirán de precio como resultado de los nuevos aranceles. Según la agencia de noticias Reuters, la determinación del presidente incidirá sobre unos $460,000 millones en bienes producidos por el sector automotriz.
Hasta ahora, buena parte de las automotrices estadounidenses fabrican sus unidades o adquieren las piezas y componentes para los autos que producen de países como México, Canadá, Brasil y otros.
Al defender la movida del presidente republicano, la mandataria indicó que Trump “está protegiendo la industria de manufactura de vehículos americana. Lo mismo en las farmacéuticas y equipos domésticos”.
“Esto (los aranceles) va a permitir al consumidor valorar más lo que se hace en Puerto Rico, valorar lo que se hace en Estados Unidos versus lo que vienen de otras jurisdicciones. El arancel, la función del presidente, es promocionar lo que se hace en la nación”, agregó.
La gobernadora indicó que el gobierno está realizando un análisis “industria por industria” para conocer cuál será el impacto de las nuevas políticas fiscales del gobierno federal.
No obstante, aseveró que “lo que sea de adquisición de libre albedrío el consumidor, el consumidor va a tener la selección de escoger otro tipo de producto”.
Para mitigar el impacto de los aranceles a los vehículos en la isla, GUIA recomendó hacer cambios a los arbitrios locales. Sin embargo, ningún funcionario del gobierno ha reconocido esa posibilidad públicamente.
Durante el año fiscal 2024, los recaudos por tal arbitrio ascendieron a $705 millones, según el Departamento de Hacienda.
Además de los aranceles de 25% a los autos, Trump anunció, ayer, miércoles, “aranceles recíprocos” -de un mínimo de 10%- a los productos de “todo país alrededor del mundo”.
La medida causó pérdidas generalizadas en las bolsas asiáticas y europeas. Wall Street, entretanto, registró el peor día desde la pandemia del Covid-19.
Sin embargo, Trump, al ser cuestionado por periodistas este jueves acerca del impacto de sus políticas en el sentimiento inversor, aseguró que “está yendo muy bien”.
“Los mercados van a ver un boom”, recalcó.
La editora de Negocios Joanisabel González explica los temas económicos más importantes a nivel local e internacional.
Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: