Servicio de noticias
Producido externamente por una organización que confiamos cumple con las normas periodísticas.

Isaías se convierte en ciclón postropical, pero mantiene la amenaza de inundaciones

El sistema avanza sobre Alabama con vientos de 35 mph, mientras se prevén hasta 15 pulgadas de lluvia en sectores de Florida y persiste el riesgo de tornados

10 de octubre de 2026 - 10:12 PM

Isaías se convirtió en un ciclón postropical este sábado mientras avanzaba sobre Alabama, pero el riesgo de inundaciones repentinas continúa en el sureste de Estados Unidos, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH)en su boletín de las 4:00 a.m., hora central.

Los vientos máximos sostenidos disminuyeron a 35 millas por hora (mph), con ráfagas más fuertes, y todos los avisos de marejada ciclónica y tormenta tropical fueron suspendidos. El CNH indicó que no quedaban vigilancias ni avisos en efecto para el sistema.

El centro de Isaías se encontraba a unas 25 millas al sur-suroeste de Montgomery, Alabama, y a 105 millas al sur de Birmingham. Se desplazaba hacia el norte a 14 mph y se esperaba que atravesara Alabama y llegara al valle de Tennessee entre este sábado y el domingo.

Reportera casi sale volando en vivo por los vientos del huracán Isaías

Reportera casi sale volando en vivo por los vientos del huracán Isaías

¡Impactante momento! Así desafiaron la furia de la tormenta.

El organismo pronosticó un debilitamiento gradual durante el sábado y que el sistema se disipara el domingo.

Isaías tocó tierra el viernes cerca de Destin, en el noroeste de Florida, como un peligroso huracán de categoría 2, con vientos máximos sostenidos de 105 mph. Fue el primer huracán de la temporada del Atlántico.

Antes de llegar a la costa, el sistema se había intensificado rápidamente y alcanzado la categoría 3, pero perdió intensidad antes de tocar tierra. Posteriormente, se debilitó a categoría 1 mientras avanzaba sobre Florida.

El viernes, a medida que se acercaba Isaías, fuertes vientos azotaban las palmeras y olas atronadoras rompían con fuerza en las playas del Panhandle de Florida y Alabama.

Continúa el riesgo de inundaciones y tornados

El CNH pronosticó entre 4 y 8 pulgadas de lluvia durante el fin de semana en el sur de Alabama, el Panhandle y Big Bend de Florida, y el suroeste de Georgia, con acumulaciones aisladas de hasta 15 pulgadas, especialmente cerca de los límites entre el Panhandle y Big Bend.

En gran parte del resto del sureste de Estados Unidos, se esperan entre 2 y 5 pulgadas de lluvia, con cantidades aisladas de hasta 10 pulgadas, particularmente en el sur de los Apalaches y la costa de las Carolinas.

El organismo advirtió que podrían producirse inundaciones repentinas, urbanas y fluviales en toda la región, con impactos considerables desde el sur de Alabama y el Panhandle de Florida hasta el suroeste de Georgia. También son posibles inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en el sur de los Apalaches.

El riesgo de tornados persistirá durante la mañana y hasta la tarde del sábado en partes del este del Panhandle de Florida, Georgia y las Carolinas, según el boletín.

Aunque los niveles del agua continuarán disminuyendo durante el día a lo largo de la costa del Golfo de Florida, las marejadas generadas por Isaías seguirán afectando gran parte de las costas del Golfo de Estados Unidos, México y el oeste de Cuba durante el fin de semana.

El CNH alertó que estas marejadas pueden provocar oleaje y corrientes marinas que amenazan la vida.

Más de medio millón de clientes quedaron sin electricidad

Más de 512,000 clientes en Florida y Alabama se quedaron sin electricidad, según medios locales citados por EFE.

EFE también informó de fuertes lluvias, árboles caídos, calles bloqueadas por escombros y farolas destrozadas.

En Mobile, Alabama, las autoridades reportaron árboles y cables eléctricos caídos, mientras que la Autoridad de Servicios Públicos de Emerald Coast, que presta servicio a algunas zonas de Florida, emitió un aviso de hervir el agua para sus clientes, según AP.

El viernes, a medida que se acercaba Isaías, fuertes vientos azotaban las palmeras y olas atronadoras rompían con fuerza en las playas del Panhandle de Florida y Alabama.

“La tormenta ya está aquí. A estas alturas, hay que prepararse bien. No salgan a las calles”, dijo el gobernador de Florida, Ron DeSantis, en una conferencia de prensa, y agregó que las inundaciones repentinas serían un peligro “en toda la región”.

Vientos con fuerza de huracán azotaron una zona costera de baja altitud conocida por sus playas de arena blanca y fina, salpicadas de casas de vacaciones, bares frente al mar y puestos de mariscos.

Antes de la llegada del sistema, se había emitido una advertencia de huracán desde Ocean Springs, Mississippi, hasta la parte occidental del Panhandle de Florida. Varios condados anunciaron evacuaciones obligatorias, mientras que Mobile impuso un toque de queda desde la noche del viernes hasta la mañana siguiente.

Los residentes de Panama City, Florida, desafiaron la lluvia mientras llenaban sacos de arena el viernes para proteger sus casas.

“Es decir, así son las cosas. Estamos en Florida”, dijo Corliss Stone, quien trabaja en el cuerpo de bomberos.

Trump aprueba declaración de emergencia para Alabama

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) anunció el viernes por la noche que el presidente Donald Trump aprobó una declaración de emergencia para Alabama, informó AP. La medida permite acceder a apoyo y fondos federales para medidas de protección de emergencia.

Florida también solicitó una declaración de emergencia federal, aunque FEMA aún no había confirmado su aprobación al momento del reporte de AP.

Por su parte, Florida declaró el estado de emergencia en 27 condados, según EFE, mientras las autoridades advertían sobre posibles interrupciones prolongadas del suministro eléctrico y problemas en las infraestructuras.

DeSantis pidió a los residentes que se prepararan para cortes de luz, escasez de gasolina y cierres de puentes y autopistas.

La Guardia Nacional del estado desplegó alrededor de 5,000 soldados y aviadores para ayudar en la respuesta, y los equipos de búsqueda y rescate estaban listos para actuar, mientras que algunas prisiones evacuaron a los reclusos, informó AP.

Residentes se prepararon para enfrentar el huracán desde sus casas

Antes de que Isaías tocara tierra, una de las mayores preocupaciones era una marejada ciclónica que podía alcanzar entre 6 y 9 pies (1.8 a 2.7 metros), según el CNH. Entre los lugares de mayor riesgo se encontraban Pensacola Beach, en Florida, y el Parque Nacional Costero de las Islas del Golfo.

Una estación de medición de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) en Panama City Beach registró un nivel del agua de 5.6 pies (1.7 metros) por encima de la media de las mareas altas más elevadas, reportó EFE.

Anne Petzold, quien vive con su esposo en la comunidad costera de Gulf Breeze, en Florida, dijo a AP que todos en su vecindario planeaban quedarse en casa durante la tormenta. La pareja instaló contraventanas para huracanes y recogió todo lo que había en su jardín que pudiera convertirse en un proyectil.

“Todos hacen lo que pueden, todos preguntan si necesitan ayuda —piden ayuda, ofrecen ayuda—. Todo está bien”, dijo. “Es solo otra aventura”.

Como muestra de lo serias que eran las advertencias, se cerraron decenas de restaurantes Waffle House en el Panhandle de Florida, según el sitio web de la empresa, citado por AP. Esta querida cadena sureña de desayunos es conocida por permanecer abierta incluso en condiciones climáticas extremas y, a menudo, sirve como indicador de la intensidad de una tormenta.

Kelsei Frazier, originaria de Florida y residente en Pace, a quien los huracanes no le son ajenos, sabe muy bien de qué se trata el Índice Waffle House.

“Bromeamos porque, si Waffle House sigue abierto, sabes que no es un huracán tan fuerte, pero todos los Waffle House que conozco y que están, al menos, a una distancia normal de nosotros están cerrados”, dijo Frazier. “Lo cual es algo bastante grave”.

Cancelaciones de vuelos y posibles efectos en el combustible

La tormenta provocó la cancelación de la mayoría de los vuelos del viernes en varios aeropuertos del Panhandle, incluidos todos los vuelos con origen o destino en el Aeropuerto de Destin-Fort Walton Beach, informó AP.

Por su parte, Trump canceló sus planes de asistir al partido de fútbol americano del sábado entre la Universidad de Georgia y la Universidad de Alabama en Tuscaloosa. Dijo que no quería interferir con la respuesta de emergencia.

Se esperaba que Isaías pasara de largo por los principales centros de la industria petrolera a lo largo de la costa del Golfo, pero los precios del combustible podían subir si los cortes de energía obligaban a cerrar las refinerías que procesan el crudo, según expertos del sector citados por AP.

En Dauphin Island, una isla barrera frente a la costa de Alabama, el alcalde Jeff Collier dijo que no esperaba daños importantes, “pero, al mismo tiempo, estas cosas son muy impredecibles y un pequeño desvío aquí o allá, o un aumento de intensidad de último momento… simplemente tenemos que estar preparados para lo peor”.

Mientras tanto, en el Pacífico, el huracán Simón se convirtió el viernes en una tormenta de categoría 2 y se esperaba que se intensificara aún más antes de tocar tierra en México este fin de semana, según AP.

También se esperaba que la tormenta tropical Rachel llevara fuertes vientos y lluvias al norte de México y al sur de California durante el fin de semana.

Popular en la Comunidad


Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: