
Se adhiere a los criterios de The Trust Project
Confieso que alguna vez me intimidó tu estatura. Eras alto. Tono de voz alto. Ojos grandes. Manos grandes y abanicadoras con las cuales gesticulabas como amasando las palabras que acababas de pronunciar. Creo que sentías cariño por el aire. Lo entendías mejor que yo.
Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: