

Al momento de escribir esta columna soy uno de los 140,000 abonados sin servicio de energía eléctrica en Puerto Rico. Nada de extrañar en estos tiempos. A excepción de que esta vez es consecuencia del sargazo. El problema de estos arribazones no es solo el impacto en las playas recreativas, la acumulación y putrefacción en bahías, canales y lagunas. El mal olor y el deterioro de la calidad del agua. Ahora se convierte en un problema energético. Quién lo diría, el sargazo interrumpiendo la generación de energía eléctrica en Puerto Rico.
Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: